2 julio, 2017

Terapeutas

El primer beneficiario de la energía seré yo, ya que me ayudará a:

Desarrollarme como persona, evolucionar y aumentar mis capacidades como terapeuta y sanador.
– Aumentar mi canal de energía sanadora, mi inspiración terapéutica y mi autoconfianza.
– Conectar con mi sanador intuitivo innato.
– Trabajar con energía sin que mi cliente/paciente se de cuenta, facilitándome el trabajo, acelerando los resultados, llegando a ser un terapeuta más eficaz y amoroso.
– Ayudaré a mis pacientes a comprender y liberar de forma más sencilla y rápida.
– Dispondré de un abanico de 352 frecuencias sanadoras, libres de protocolos y sin necesidad de aprenderlas mentalmente.
– Seré un canal de energía sanadora multidimensional libre de símbolos y niveles, aunque podré utilizar un protocolo si lo decido y necesito.
Armonizaré a la persona en 5 minutos antes de empezar la terapia.
– Podré dejar trabajando al vórtice de energía, poniendo una intención sanadora, según sea necesario para cada cliente/paciente, situación, y yo me dedicaré a mi terapia.

Ejemplos de intención para el vórtice de energía:
. Sanación del cuerpo físico, mental, emocional o espiritual
. Aumentar la claridad, la apertura y la paz del paciente
. Ayudar a liberar lo que generó trauma, dolor, duelo, apegos, adicciones…
. Facilitar la comprensión y la apertura de mente
. Ayudar a liberar lo ya innecesario para el avance
. Aumentar la autoestima, el automerecimiento y poner límites
. Ayudar en estrés, ansiedad, angustia, preocupación
. Aumentar la empatía y el nivel de entendimiento con el cliente/paciente

– Incrementará el efecto de cualquier técnica o terapia que esté utilizando.

Armonizará cualquier situación y relación, incluso enviando energía a distancia.

– Podré realizar terapias a distancia.